El estado de ruina progresiva en el que se encuentra el Conjunto Monumental de Portilla, la dilatada y compleja secuencia cronológica del mismo y su potencial lúdico-paisajístico, son variables que justifican acometer un proyecto de recuperación y difusión en este enclave.

Así, todo el Conjunto se encuentra en un estado de conservación deplorable y de ruina progresiva que pide a gritos la necesidad urgente de acometer un proyecto de intervención arquitectónica. Existe documentación gráfica, en este sentido, que acredita la pérdida paulatina de elementos en los últimos años, principalmente en el castillo y la iglesia de Santa María.

Los datos existentes hasta el momento ponen también de manifiesto que la zona presenta una gran riqueza patrimonial, en su acepción más integral, tanto natural como cultural. El conjunto cuenta con unas espectaculares formaciones geológicas de estratos calizos verticales (parte de las cuales han servido para constituir las murallas del poblado medieval), un característico hábitat para la fauna y flora (de transición entre el atlántico, mediterráneo y continental), un destacado valor paisajístico (al localizarse en una atalaya, con un gran dominio visual de prácticamente 360 grados sobre el entorno) y una dilatada biografía histórica, detectándose cuatro grandes momentos de ocupación (bronce final-romano-medieval-post medieval).

A pesar de ello, el “Conjunto de Portilla” es un gran desconocido desde el punto de vista patrimonial. Este hecho no deja de ser una ventaja por el impacto que un espacio de interpretación innovador, enmarcado en un escenario de tanto valor histórico y paisajístico, puede producir en un público libre de prejuicios. Descubrir y comprender el asentamiento de Portilla, debidamente recuperado con criterios respetuosos y con los accesos y servicios mínimos exigibles, contando su historia a través de su patrimonio, constituye otro argumento de gran importancia para emprender su recuperación y un aliciente indiscutible para una visita lúdica de calidad.