El Conjunto Monumental de Portilla presenta una serie recursos de patrimonio natural, como son las propias murallas naturales, una vegetación y un fauna y flora que debe ser reconocidas al realizar todas las labores de acondicionamiento de la zona para los nuevos usos, los trabajos de investigación arqueológica, las actividades de consolidación de elementos arquitectónicos y el fomento de los nuevos usos previstos en la zona.

Para ello, se ha realizado un primer estudio geológico en el castillo de Portilla. Al igual que las intervenciones arqueológicas, el estudio geológico efectuado en el castillo tuvo como objetivo “conocer” antes de intervenir”, en concreto, como paso previo a la construcción de la pasarela de acceso al castillo.

El castillo de Portilla se apoya sobre una megacapa de calizas recristalizadas danienses de aspecto muy compacto, sin observarse en ningún punto caídas de bloques, desprendimientos o desconchados. Es más, el macizo rocoso apenas presenta discontinuidades en superficie y estas de existir están muy poco desarrolladas, con superficies muy rugosas y discontinuas. La roca siempre aparece sana, sin alteraciones.

Por todo ello no se ha considerado necesario realizar ensayos de laboratorio, pues el aspecto de la roca sin alterar y del macizo rocoso, y la carga de la obra a instalar, no lo requieren. Las calizas son muy resistentes a la rotura y aunque reaccionan al clorhídrico se aprecia una elevada densidad, lo que denota una baja porosidad.

En resumen, la caliza daniense del castillo de Portilla, no presenta alteración ni signos de inestabilidad relacionado con la litología, pudiéndose considerar los valores geotécnicos estándar para una caliza, como los aquí expuestos. En cualquier caso, para cálculos estructurales se recomienda usar los valores menos favorables.