Se trata de una estructura geológica con un amplio desarrollo en el territorio alavés. En el entorno inmediato a Portilla la presencia de esta estructura queda disimulada aparentemente como un relieve monoclinal en el que el buzamento casi vertical de los estratos adquiere un tono dramático. Las abundantes barras y hog-baks protagonizan un espectacular paisaje, fundamental para entender el emplazamiento del castillo y de la antigua aldea de Portilla.