El enclave es también relevante desde el punto de vista identitario y simbólico para el Territorio Histórico de Álava, ya que diversos eruditos mantienen la creencia de que la torre del castillo de Portilla constituye la base de la torre del escudo de Álava.

En concreto, el polifacético erudito vitoriano D. Eduardo Velasco y López de Cano, que fue presidente de la Diputación alavesa entre 1905 y 1909, apuntaba en su artículo “Información sobre el escudo de armas de la Provincia de Álava”, que el escudo foral procedía directamente del original de la localidad de Portilla. Concretamente aludía a un documento escrito por D. Diego López Cano, vecino de Portilla del siglo XVIII (de quien tomó Landázuri algunas de las noticias históricas de dicha villa), que Portilla y su Concejo usaban ya en el siglo XIII, un sello, con el que autorizaban todas las Escrituras extendidas con arreglo a su fuero, tanto por sus habitantes como por los de los pueblos comarcanos o del territorio denominado Soportilla.

Ese sello contenía un escudo de armas: «en ellas, dice el citado manuscrito, se registra un risco, en su cima una torre acastillada, y en la altura de ella, un brazo con espada en su mano desenvainada. Y al pie de la torre un león, que estribando sobre sus pies, echa las manos a ella. No se sabe, añade, qué monarca las concedió, porque en el sello, a su circunferencia, solamente tenía este letrero: Seello de Portiella.». Por tanto, la torre maestra que remata el Castillo de Portilla se identificaría directamente con el icono del escudo foral.