El castillo de Ocio se encuentra enclavado a la entrada del valle del Inglares, en un cruce estratégico de caminos. En sentido Norte-Sur, controlaba la ruta que conectaba la depresión de Miranda con la llanada alavesa; mientras que en sentido Este-Oeste el corredor del Inglares.

Su origen, al igual que el cercano castillo de Portilla, puede ponerse en relación con la fijación de la frontera entre los reinos de Castilla y Navarra durante época medieval, aunque no tuvo la importancia de aquel. Las investigaciones arqueológicas indican que el castillo se comenzó a construir en el siglo XII, un momento de especial conflictividad en la zona. La fortaleza fue concebida originalmente como una simple torre encaramada en lo alto de un escarpe rocoso, convirtiéndose para el siglo XIII en una compleja estructura defensiva compuesta por varios edificios y recintos concéntricos que evidencian la importancia de este castillo en los diferentes acontecimientos políticos y militares del momento.

Además de su función como fortaleza de frontera, el castillo también pudo contribuir a la concentración de población a sus pies (concretamente, en el actual pueblo de Ocio) y a la formación del señorío de Ocio, principalmente a partir de la 2ª mitad del siglo XIV cuando numerosas posesiones de realengo fueron concedidas a familias de la aristocracia local que, en el caso de Ocio, aparecen representadas en el linaje de los Sarmiento.