El arrabal de Portilla se sitúa unos 500 metros ladera abajo de la Villavieja, en el punto donde confluyen los dos caminos que ascendían a esta villa. Con el tiempo, la Villavieja será lentamente abandonada y su población absorbida por el arrabal, convirtiéndose en el actual pueblo de Portilla. Aunque sus orígenes pueden remontarse al siglo XIV, desde el siglo XVII se hallará singularmente repartido entre tres influyentes linajes: los Velasco, los Gauna (que, posteriormente, por herencia mudaría a los Ayala y López de Ábalos) y los Zamudio (que por vía matrimonial pasó a los Guevara); estos dos últimos con el señorío en régimen de proindiviso.

Los barrios de Portilla

Reflejo del señorío de Portilla en el arrabal

El reflejo del sistema señorial de estas familias aparece bien patente en el urbanismo y la arquitectura del lugar. Su trama urbana se encontrabadividida en dos barrios, aunque físicamente no había más separación que una línea de cuatro mojones (que el visitante puede recorrer), en medio de la cual se situaba la casa consistorial.

El barrio de los Gauna y los Zamudio se situaba al sureste, mientras que el de los Velasco al noreste. Cada barrio contaba con jurisdicciones y ordenanzas distintas, así como sus propios alcaldes, elegidos cada 6 de enero. Dentro de esta bicefalia eran comunes a ambos barrios la iglesia y la casa consistorial, donde estaba también la cárcel y el horno.

Los palacios de Portilla

El sistema señorial también se manifiesta en la arquitectura, ya que tanto los Gauna como los Zamudio levantarán sus casas solares inmediatamente después de obtener su parte del señorío, alrededor del año 1600. No se conservan, sin embargo, restos de la casa de los Velasco, ya que no llegaron a residir nunca en Portilla.